Descripción
«Al principio -supo decir Borges-, todo escritor es barroco, vanidosamente barroco, y al cabo de los años puede lograr, si son favorables los astros, no la sencillez, que no es nada, sino la modesta y secreta complejidad». En los cuentos que integran este libro, Laidi Fernández de Juan logra esa modesta y secreta complejidad. Austera, con la singular destreza que le está reservada a los auténticos narradores, nos lleva a caminar por la calles de La Habana, hace que sintamos el trueno de las olas golpeando el malecón o el murmullo de dos enamorados iluminados por una luna cómplice. Cuento a cuento, sin falsa retórica ni golpes bajos, con palabras certeras y cargadas de belleza, Laidi ofrece un fresco de la Cuba de hoy y consigue que vivamos tanto las penas como las alegrías de sus habitantes. Hay que celebrar que esa Cuba albergue narradoras de esta calidad.
En los cuentos que integran este libro, la autora nos lleva a caminar por la calles de La Habana, hace que sintamos el trueno de las olas golpeando el malecón o el murmullo de dos enamorados iluminados por una luna cómplice, ofreciendo un fresco de la Cuba de hoy y haciendo que vivamos tanto las penas como las alegrías de sus habitantes.
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