Descripción
Pedro tiene cinco años y siempre había querido jugar con una locomotora. Hasta que Fernando, un empleado del ferrocarril, le da permiso para entretenerse con una que estaba abandonada: la vieja 305. El entusiasmo del niño por reacondicionarla, siempre apañado por Fernando, va a llevar a un desenlace que los demás miran con temor. Una conmovedora historia sobre el valor del juego.
Una conmovedora historia sobre el valor del juego. El entusiasmo de un niño por reacondicionar una vieja locomotora abandonada va a llevar a un desenlace que los demás miran con temor.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.